Perdida de Cordura Valkiria (Historia)

Autora: Brenna La Anjana

Ilustrador: Chechu Nieto

- Padre, llegan malas noticias de las valkirias - Baldur se presentó pesaroso ante su amando progenitor  - Nuestras fuentes  sitúan  a las  Valkirias en  la base de  Escocia, con un monstruoso ser como rehén.
El gesto de Odín reflejaba claramente la decepción que  las noticias le producían.
- Si me preguntas mi humilde opinión creo que Brenna  ha vuelto a desafiarte.  Demasiado intempestiva  para comandar ningún ejercito. Lo sabes. Me pregunto como aún así confías en Ella - Loki interrumpió la conversación aún cuando nadie le había invitado a mostrar sus suposiciones.
- Padre, es cierto que es  bastante  imprevisible  pero nunca ha fallado, lo sabes  igual que lo se yo. No tomes los enredos de….
_  Si si si… los enredos de Loki  - el propio Loki terminó la frase que comenzase Baldur - Brenna  ha escondido información y tomado un rehén que nos pertenece a todos.
- ¡BASTA! - la voz de Odín rugió en la sala. -  Que salgan en su busca  y las traigan a mi presencia.  No podemos estar divididos ahora,  eso sería abrir la brecha de la debilidad - gruño para si mismo el nombre de la valkiria, su desafío tendría el merecido castigo, aunque algo en su interior le decía que Brenna ya era consciente de ello y aún así había pasado por encima de su autoridad.
 
El Byakhee se revolvía bajo las cadenas  que lo asían al empedrado suelo de la torre.  Sus gritos  comenzaban a ser demasiado molestos y estar junto a la bestia se hacía insoportable.  Brenna había dado órdenes precisas  antes de irse, de no dejarlo solo en ningún momento. Cumplir la orden era casi una tortura.
Thorey   mostraba su descontento cada minuto que pasaba. No había estado muy conforme en tomar la decisión,   sin previa consulta con Odín, de llevar hasta allí al monstruo. No comprendía la tozudez de Brenna en  hacer las cosas a su manera. Pero… Ella estaba al mando en ausencia de Skadi.
Sabía que a Sigrum tampoco le había hecho ninguna gracia tener que obedecer. Había algo que entre ellas no funcionaba y Thorey aún estaba intentando descifrar.  Viejos rencores  que incitaban a nuevos conflictos.
La despiadada criatura tenía poderes que las guerreras desconocían  y ello las hacía claramente vulnerables. El siervo del Innombrable  desplegó las alas y repentinamente enmudeció.  Las valkirias se miraron entre sí  agradeciendo la tregua. Tras los primeros instantes de  júbilo, el silencio comenzó a pesar como una losa.
- Brenna debería estar ya aquí. ¿No os parece? - Yvette  rompía el silencio  visiblemente preocupada por  su compañera.
- Siempre hace lo que le place, no sería extraño que se tome unos días libres y nos tenga bajo el yugo de esta tortura, mientras ella le busca en los bosques - Sigrum no parecía muy cómoda con la situación  y sus palabras dejaban entrever cierto malestar.
- ¿Buscar a quien? …
- Al Señor de los Bosques, Thorey.  ¿Por que sino estamos aquí? -  el amargor parecía florecer en la voz de Signum - La razón por la que Brenna no ha informado de esto es porque  sabe que Odín no se lo permitiría.
De nuevo el siniestro silencio se instauró entre  Ellas. Las tres miraban hipnóticamente los ojos saltones de su prisionero sin imaginar lo que vendría después.
Era extraña la sensación que ello producía. De alguna manera el Byakhee se comunicaba con su Señor y como buen siervo  cumplía las órdenes. 
Thorey  estaba cansada. Sin pestañear y con la mirada fija en el Bicho alado  notaba como algo en la sien comenzaba a golpearla. Un bombeo frenético que se expandía por su cabeza adquiriendo la forma de cientos de agujas provocó que la guerrera cayese de rodillas al suelo sujetándose el cráneo con ambas manos.  Todo a su alrededor desapareció, los ojos parecían haberse dado la vuelta y escudriñaban el interior de su mente.
  Comenzó a entremezclar imágenes confusas, pensó en si se habría dormido. ¿A caso estaba soñando?  No hacía mucho había tenido la misma sensación pero… ¿Cuando? …. ¿Qué había pasado aquella vez que las balas comenzaron a silbar por encima de su cabeza? ….lo recordaba, aquellas imágenes que no sabía muy bien porque se le venían a la  cabeza  se lo contaban…. ¡Odín preparó aquella matanza! ¡Odín y sus hijos! …. Sí ¿cuanta gente había muerto?  . Despertó  en el hospital….La voz de Signum… “Thorey te acabas de despertar, no te preocupes estamos aquí”…. Pero no era Sigrum , la voz era la de Brenna . ¿Como no se había dado cuenta antes?.
- No… no - La valkiria intentó moverse. Sus músculos no  obedecían  - No puede ser,   nuestro padre nunca llevaría acabo un plan así… no…no…. Y de nuevo las imágenes de personas desmembradas, sangre, el olor de la pólvora. Alguien que agarra su mano y grita su nombre, es una voz infantil  y lo ve tan claro que el dolor impide que  pueda respirar. 
Se retuerce por el suelo  intentando tomar una bocanada de aire, pero el nudo en la garganta es tan grande que no lo consigue.  Cada bocanada de aire rasga su ser en dos. …
- Le mataste padre, le asesinaste….Borraste mi memoria….  Y de nuevo la voz de  Brenna   “No te preocupes, estamos aquí”…
Las visiones continuaron, la mente de la guerrera totalmente  vendida  al siervo del mal reconstruía una y otra vez la matanza. Voces de ultratumba se alzaban en sus visiones, voces que anidaban odio en sus entrañas.
¡Todo parecía estar ahora claro! , Sigrum nunca le había  hablado de lo que paso, nadie nunca mas había dicho  palabra alguna sobre su último  día  de mortal.  Ni tan siquiera Ella había recordado, le había olvidado…. Y Brenna estaba implicada , Ella y el todopoderoso Odín.
¡Thorey!  - La voz de  Yvette  te alzó sobre  la pesadilla.-  ¡Thorey!
Y fue consciente entonces  de que sus manos estaban desatando las cadenas, totalmente  entregada a la idea de venganza. ¿Cuanto tiempo había pasado? … ¿Venganza por que?  , daba igual… Ahora tenía un nuevo Señor. 
Dirigió la mirada hacia Yvette, está tenía desencajado el rostro, los ojos fuera de sí. No cabía la menor duda de que la valkiria había sido presa de la misma locura.
- Hermanas, estamos confundidas. Nuestro Padre nos ha engañado no es quien creemos que es.- Y lejos de crear la confusión que esperaba   sus palabras fueron acogidas con sumisión por  Sigrum e Yvette, pues sus mentes estaban tan invadidas como la de la propia Thorey. 
-  Nos vamos. El Byakhee nos conducirá  a la batalla. El es ahora nuestro  guía, el destino lo puso en nuestros caminos  - Sigrum tomaba la decisión  con los ojos fijos en los del  maligno ser.
- ¿Y Brenna?
-  Brenna…. ya  no es nuestra hermana.  Acudiremos a  Odín  para comunicarle  su engaño  y haremos la guerra desde dentro. Cobraremos la venganza. ¿ESTAIS CONMIGO?
- SI SI …
El monstruo  chillo varias veces antes de alzarse hacia el  cielo, desprendiendo con ello   varias de las enormes piedras  de  las paredes de la vieja torre. Las guerreras de Odín  rodeándole siguieron sus pasos.

Cuando llegaron el Torreón estaba silencioso. Nada allí hacía sospechar que  las guerreras estuviesen  entre aquellas milenarias piedras. Entraron cubriéndose las espaldas  temiendo un posible ataque.
Al llegar a las mazmorras de la  Torre el hedor se hizo insoportable.  Cadenas y excrementos se  entrelazaban en el suelo. Marcas de garras,  de afiladas uñas en las paredes de las cuales aún se desprendían fina arena.
- Hemos llegado tarde.  Ya no están. Aunque es evidente que algún tipo de  ser ha estado aquí prisionero.  Esto no le va a gustar a Odín.